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El presidente Donald Trump declarará finalmente este jueves la crisis de opioides una emergencia de salud pública lo que supondrá que no se destinarán nuevos fondos federales a la lucha contra los opiáceos, sino que se ordenará a todas las ramas del Gobierno que dirijan sus actuales partidas presupuestarias a esa crisis, según detallaron funcionarios del Gobierno.

Trump había anunciado este verano que iba a declarar la situación como una emergencia nacional y la pasada semana volvió a repetir su promesa.

Con este paso, la administración no destinará nuevos recursos a esta crisis ni podrá intervenir en la industria farmacéutica para abaratar el precio de algunos medicamentos. La decisión sí permitirá que el gobierno pueda anular algunas regulaciones y dará más flexibilidad a los estados sobre cómo pueden usar fondos federales y también expandir el uso de tratamientos con telemedicina, según informó The Washington Post.

El presidente explicará con mayor profundidad esta medida durante un discurso que dará a las 2:00 pm ET desde la Casa Blanca, donde aparecerá rodeado de familias que se han visto golpeadas por esta epidemia.

Fuentes citadas por la agencia EFE, indicaron que esta declaración permitirá que accedan a cuidados médicos quienes viven en zonas rurales y facilitará el despliegue de especialistas en áreas fuertemente golpeadas por esta crisis.

Una de estas zonas que se vería beneficiada serían zonas de los Montes Apalaches, distribuidas en estados como Virginia Occidental y Pensilvania, afectadas por el declive de la minería y el acero.

“A veces el desempleo es la causa de la adicción y, a veces, es al contrario”, explicó un alto funcionario citado por la agencia.

La situación en Estados Unidos ha llegado a un punto alarmante. Las estadísticas muestran que se trata de un problema grave. 142 personas“el equivalente al 11 de septiembre cada tres semanas” — mueren a diario por una sobredosis de drogas, alertó un informe preliminar de la comisión creada por Trump para atender la epidemia, a cargo del gobernador de New Jersey Chris Christie.

Más datos que muestran la situación de excepcionalidad: cada día de 2014, según cálculos hechos por The Washington Post basados en un reporte de la Agencia de Investigación y Calidad de la Asistencia Médica, los hospitales del país recibieron un estimado de 3,500 personas por problemas relacionados con opioides, lo que contrasta con los 1,800 que lo hicieron en 2005.